La marca española de cosmética profesional regresó al mismo escenario en el que celebró su 50 aniversario, The Ritz-Carlton Tenerife, Abama, para rendir homenaje a las personas que han acompañado su trayectoria y mirar juntos hacia el futuro.
Un aniversario que pone en valor seis décadas de investigación, innovación y evolución, pero también a las personas que han acompañado y hecho posible el crecimiento de la compañía.
La Sunset Party by Moët & Chandon, junto al Atlántico; y la gran Golden Première Gala, presentada por Anne Igartiburu y con Martín Berasategui como protagonista gastronómico, han convertido la celebración en una experiencia para recordar.
Uno de los momentos más emotivos fue el estreno de “Historias detrás de la Historia”, un documental creado como homenaje a las personas que han formado parte de Skeyndor a lo largo de estas seis décadas.
La inteligencia artificial tuvo un papel protagonista durante el encuentro, con presentaciones dirigidas por SIA, la IA de Skeyndor, que mostró cómo la tecnología y la innovación forman parte de la visión de futuro de la compañía.
Hay aniversarios que se celebran, y aniversarios que se viven. Skeyndor ha elegido Tenerife para conmemorar sus 60 años de historia, reuniendo durante seis días a más de 1.200 clientes y profesionales de la estética procedentes de distintos puntos de España y del mundo. Un encuentro concebido mucho más allá de una celebración corporativa: como un homenaje a las personas que han hecho posible el camino recorrido y como una mirada compartida hacia todo lo que está por venir.
Bajo el concepto “60 años por delante de nuestro tiempo. Detrás de cada historia”, Skeyndor ha convertido este aniversario en una oportunidad para compartir, reencontrarse y agradecer a quienes han acompañado la evolución de la compañía durante estas seis décadas.

Y no podía haber un lugar más simbólico para hacerlo. Diez años después de su 50 aniversario, Skeyndor ha regresado al mismo escenario, The Ritz-Carlton Tenerife, Abama, frente al Atlántico y rodeado de naturaleza. Un lugar que ya forma parte de la memoria de la compañía y de muchas de las personas que han crecido junto a ella.
Porque seis décadas dan para mucho: investigación, innovación, fórmulas, nuevos productos y tratamientos, nuevos mercados, aprendizajes y desafíos. Pero, sobre todo, dan para construir relaciones. Porque detrás de cada producto, cada innovación y cada avance hay una historia y, detrás de cada historia, hay personas.
Una celebración con las personas en el centro
Durante estos días en Tenerife, Skeyndor ha querido reconocer a quienes forman parte de su historia: profesionales de la estética, clientes, distribuidores, partners y equipos de la compañía procedentes de diferentes mercados, ya que la marca está presente en más de 60 países.
Una comunidad que, generación tras generación, ha acompañado la evolución de Skeyndor y ha contribuido a convertir la innovación desarrollada por la marca en experiencias reales en los centros de belleza.
“Si esta historia cumple hoy sesenta años, no es porque mi familia fundara una empresa. Es porque miles de personas decidisteis caminar con nosotros”, destacó Jordi Morcillo, CEO de Skeyndor, durante la celebración. “Cuando miro esta sala no veo clientes, no veo distribuidores, no veo empleados... Veo personas. Veo amigos. Veo una familia.” Y la palabra familia se convirtió así en una de las grandes protagonistas del aniversario.

Tenerife, el escenario perfecto para celebrar y conectar
El encuentro convirtió durante varios días The Ritz-Carlton Tenerife, Abama, frente al Atlántico, en el punto de encuentro de la gran familia Skeyndor. Un entorno que permitió combinar celebración, gastronomía, experiencias y momentos de conexión en un marco especialmente vinculado al concepto de belleza que defiende la compañía: cuidar, escuchar, compartir y crear recuerdos.
La elección de Tenerife tampoco fue casual. La isla, con su particular combinación de naturaleza, océano, cultura y tradición, formó parte de la experiencia. Entre los momentos más especiales estuvo la Sunset Party by Moët & Chandon con el Atlántico como telón de fondo, en la que los asistentes brindaron mientras el sol desaparecía sobre el horizonte. Una velada pensada para detener el tiempo, reencontrarse con amigos y compañeros y celebrar todo lo vivido juntos. Porque si hay algo que define un aniversario es la capacidad de convertir un momento importante en un recuerdo compartido.
Una gran gala para celebrar seis décadas de excelencia
El punto culminante de la celebración fue la Golden Première Gala by Moët & Chandon, una noche concebida como una auténtica gran première para conmemorar seis décadas de historia. La gala estuvo presentada por Anne Igartiburu, que acompañó a los asistentes en una noche llena de emoción, sorpresas y momentos especiales, y concebida como un recorrido por los valores que han acompañado a Skeyndor durante este tiempo.
A lo largo de la noche, Skeyndor quiso recordar que 60 años no se resumen en una cifra. Son seis décadas de investigación, innovación, trabajo, ilusión, esfuerzo y, sobre todo, de relaciones construidas con profesionales de la belleza de distintas generaciones.
La gala conectó dos mundos aparentemente diferentes pero unidos por una misma filosofía: la alta gastronomía y la alta cosmética profesional. El responsable de trasladar esa conexión a la mesa fue Martín Berasategui, quien diseñó especialmente para la ocasión el menú de la gran cena. Con nueve estrellas Michelin en sus diferentes restaurantes, el chef compartió con Skeyndor una manera de entender la excelencia basada en el conocimiento, la disciplina, la innovación y, sobre todo, en la atención a cada pequeño detalle.
La cena se articuló en torno a cuatro conceptos: Origen, Precisión, Maestría y Emoción. Cada uno de ellos representaba una parte del camino recorrido por la compañía y, al mismo tiempo, de la trayectoria de los profesionales que han formado parte de ella. Una experiencia gastronómica pensada no solo para degustar, sino para sentir. Porque, como se recordó durante la gala, tanto en una cocina como en un centro de estética profesional, la excelencia no aparece de repente. Se construye detalle a detalle, día a día.
La gala puso también el foco en una idea que forma parte del ADN de la compañía: el verdadero valor de la estética profesional está en todo aquello que sucede y que no siempre se ve: las manos de un profesional, una conversación, una mirada, la confianza de una clienta o el conocimiento adquirido después de años de experiencia. Todos esos pequeños gestos que ningún laboratorio puede fabricar y que hacen que una persona vuelva.
Una historia detrás de la historia
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con el estreno de “Historias detrás de la Historia”, un documental creado como homenaje a las personas que han formado parte de Skeyndor a lo largo de estas seis décadas.
Clientes, esteticistas, distribuidores, equipos comerciales, profesionales de marketing y trabajadores de la compañía compartieron sus recuerdos y experiencias para construir un relato colectivo en el que la historia de Skeyndor se cuenta a través de las historias de quienes la han vivido. Porque “Las grandes historias nunca dejan de escribirse”, como se destacó durante la presentación del documental.

El homenaje puso también el foco en una parte esencial de la profesión que muchas veces permanece invisible: las horas de formación, la preparación de cada centro, las conversaciones, las visitas, los kilómetros recorridos, los problemas solucionados y todos esos pequeños gestos que hacen que una clienta vuelva. Son pequeños gestos y conocimientos que contribuyen a construir la confianza entre un profesional y su cliente y que forman parte esencial de la experiencia de la estética profesional.
Porque, para Skeyndor, la tecnología puede evolucionar, las herramientas pueden cambiar y la innovación puede abrir nuevas posibilidades, pero hay algo que permanece: el valor de las personas y de la relación que se construye con ellas.
Antonia Mur, el vínculo entre el origen y el futuro
La celebración también tuvo un componente especialmente emocional con la presencia de Antonia Mur, figura fundamental en la historia de la compañía y símbolo del vínculo entre generaciones.
Su trayectoria encarna una de las ideas que más se han repetido durante este aniversario: que el verdadero legado de una empresa no se encuentra únicamente en sus productos, sus cifras o sus mercados, sino en los valores que permanecen cuando pasan las generaciones.
A lo largo de estos 60 años, Skeyndor ha evolucionado, investigado, innovado y crecido hasta convertirse en una marca internacional de referencia en cosmética profesional presente en más de 60 países. La compañía continúa trabajando en nuevas líneas de investigación, tecnología, ciencia y lanzamientos, con una visión de futuro en la que la relación entre las profesionales de la belleza y sus clientas mantiene un papel fundamental.
Seis décadas después de aquel proyecto que comenzó en 1966, Skeyndor continúa así escribiendo una historia familiar que hoy también pertenece a miles de profesionales dentro y fuera de España.
60 años mirando hacia delante
El aniversario ha servido para mirar atrás, pero, sobre todo, para mirar hacia delante. Durante el encuentro, que contó con la participación de la Dra. Almudena Nuño, dermatóloga y vicepresidenta de Comunicación y Relaciones Públicas de la Academia Española de Dermatología y Venereología, para hablar sobre longevidad; Skeyndor compartió también su visión de futuro, marcada por la investigación, la innovación, la tecnología, la ciencia y nuevos lanzamientos. En esta apuesta por el futuro, la inteligencia artificial tuvo también un papel destacado, con SIA, la IA de Skeyndor, liderando distintas presentaciones durante el encuentro y mostrando cómo las nuevas tecnologías pueden formar parte de la evolución de la estética profesional. Además, el encuentro fue el escenario elegido para presentar dos nuevos lanzamientos de producto, reflejo de la apuesta continua de Skeyndor por la innovación y el desarrollo de nuevas soluciones.
Porque detrás de cada fórmula hay investigación. Detrás de cada innovación hay equipos. Y detrás de cada tratamiento hay una profesional que convierte el conocimiento en una experiencia. La compañía parte de una convicción: el desarrollo de nuevas herramientas y tecnologías debe ir acompañado de aquello que hace única la relación entre una profesional y su clienta: el conocimiento, la experiencia, la conversación, la confianza y la capacidad de hacer sentir bien.
Por eso, al celebrar sus 60 años, Skeyndor no quiso hablar únicamente de lo conseguido. Quiso dar las gracias a quienes estuvieron al principio, a quienes han llegado después, a quienes siguen estando, y a quienes todavía están por llegar.
Porque 60 no son solo solo seis décadas. Son miles de historias de esfuerzo, vocación, confianza, aprendizaje, amistad y belleza que se han cruzado con la de Skeyndor. Y todas ellas forman parte de una misma historia.
SKEYNDOR. 60 años por delante de nuestro tiempo. Detrás de cada historia.