Grupo Pedro Jaén incorpora XERF, una nueva tecnología de radiofrecuencia monopolar para el rejuvenecimiento facial

Grupo Pedro Jaén incorpora XERF, una nueva tecnología de radiofrecuencia monopolar para el rejuvenecimiento facial

Publicado 22 sep. 2026 por Oscar Martínez

La incorporación se enmarca en la apuesta de Grupo Pedro Jaén por seleccionar tecnologías innovadoras respaldadas por la evidencia y ponerlas al servicio de una Medicina Estética precisa y personalizada.


XERF combina dos frecuencias de radiofrecuencia monopolar, 6,78 MHz y 2 MHz, para distribuir la energía a diferentes profundidades y abordar distintos planos tisulares.


El procedimiento está diseñado para ser rápido y bien tolerado, sin necesidad de anestesia ni tiempo de recuperación, y permite al paciente retomar su actividad habitual inmediatamente.


 Grupo Pedro Jaén y Cynosure Lutronic han presentado XERF en España, una nueva tecnología de radiofrecuencia monopolar concebida para abordar diferentes tejidos y planos implicados en el envejecimiento facial.

La incorporación de esta tecnología responde a la apuesta de Grupo Pedro Jaén, referente en Dermatología, Medicina Estética y cuidado de la piel, por incorporar soluciones tecnológicas con respaldo científico y ponerlas al servicio de una Medicina Estética precisa, personalizada y orientada a preservar la naturalidad de los resultados.

El lanzamiento, celebrado en Madrid y conducido por la presentadora Flora González, ha reunido al Dr. Jaime Tufet, médico estético y experto en rejuvenecimiento facial de Grupo Pedro Jaén; a la Dra. Alba Sánchez, dermatóloga del Grupo y especialista en láser y tecnología; y a Francisco Nieto, director médico de Cynosure Lutronic. Los tres expertos abordaron la evolución de la Medicina Estética, el papel de la innovación tecnológica y las nuevas demandas de unos pacientes que buscan resultados naturales, tratamientos bien tolerados y una reincorporación rápida a su vida cotidiana.

Del tratamiento de los signos al abordaje integral del envejecimiento

Durante años, buena parte de la Medicina Estética se ha centrado en corregir las manifestaciones visibles del envejecimiento: suavizar arrugas, recuperar determinados volúmenes mediante productos de relleno o mejorar la laxitud de los tejidos.

El mayor conocimiento de los mecanismos implicados en el envejecimiento cutáneo y facial ha favorecido una visión más amplia del tratamiento, orientada también a preservar la calidad de los tejidos y abordar el envejecimiento de forma progresiva y personalizada.

El rostro envejece de manera tridimensional: se producen cambios en la epidermis y la dermis, se modifica la matriz extracelular y el colágeno, evolucionan los compartimentos grasos y aparecen cambios en las estructuras de soporte. Por ello, el abordaje de un único signo visible no siempre permite responder a la complejidad del proceso.

«La Medicina Estética ya no busca únicamente corregir las consecuencias visibles del envejecimiento. Hoy intentamos intervenir de forma más temprana, estimular las respuestas naturales de los tejidos y preservar durante más tiempo su calidad y capacidad de adaptación. El resultado estético sigue siendo importante, pero también lo es cómo llegamos a él y qué estamos haciendo sobre el tejido», explica el Dr. Jaime Tufet.

Esta perspectiva no implica sustituir los tratamientos correctivos, sino integrarlos dentro de estrategias más amplias en las que la selección del procedimiento, la zona, el plano de tratamiento y el momento de intervención se adapten a las características y necesidades de cada paciente.

Innovación tecnológica con criterio médico

La incorporación de nuevas tecnologías ha ampliado las posibilidades de la Dermatología y la Medicina Estética, permitiendo actuar sobre diferentes estructuras y abordar problemas como lesiones vasculares y pigmentadas, cicatrices, secuelas de acné, alteraciones de la textura, fotoenvejecimiento o pérdida de firmeza mediante procedimientos cada vez más precisos.

Sin embargo, la innovación tecnológica requiere también un proceso de selección basado en criterios médicos. Desde su fundación, hace 40 años, Grupo Pedro Jaén ha apostado por incorporar tecnología avanzada atendiendo a la evidencia científica disponible, la seguridad del paciente y la utilidad clínica de cada procedimiento.

«Que una tecnología sea nueva o tenga una gran visibilidad no significa necesariamente que represente un avance. Antes de incorporarla debemos analizar qué evidencia la respalda, en qué pacientes se ha estudiado, cuáles son sus límites y qué necesidad clínica puede cubrir. La innovación no consiste en tener más equipos, sino en saber cuál puede aportar valor, cuándo utilizarlo y cómo integrarlo dentro de un plan de tratamiento», afirma la Dra. Alba Sánchez.

En este contexto se incorpora XERF, una plataforma de radiofrecuencia monopolar que permite trabajar con dos frecuencias diferentes para adaptar la distribución de la energía a las características de la zona y al objetivo terapéutico.

Francisco Nieto, director médico de Cynosure Lutronic, destaca el proceso de investigación y desarrollo que acompaña a este tipo de tecnologías:

«El desarrollo de una tecnología de este tipo requiere años de investigación, desarrollo y validación, además de los correspondientes procesos regulatorios en los diferentes mercados. No se trata de responder únicamente a una tendencia puntual, sino de desarrollar una plataforma capaz de demostrar unos estándares adecuados de seguridad y eficacia. En Cynosure Lutronic contamos además con un laboratorio de Anatomía Patológica en el que se estudia el comportamiento de los tejidos expuestos a diferentes fuentes de energía como parte de nuestros procesos de investigación y validación».

Grupo Pedro Jaén cuenta con una amplia dotación tecnológica que incluye plataformas láser, equipos de radiofrecuencia con y sin microagujas, ultrasonidos y otras tecnologías avanzadas, además de diferentes tratamientos médicos y estéticos.

Esta diversidad permite a sus especialistas seleccionar y combinar las herramientas más adecuadas en función del diagnóstico, las características anatómicas y los objetivos de cada paciente. El propósito es diseñar protocolos personalizados y establecer, cuando sea necesario, estrategias a corto, medio y largo plazo.

¿Cómo actúa XERF sobre el envejecimiento facial?

XERF combina dos frecuencias de radiofrecuencia monopolar, 6,78 MHz y 2 MHz, con el objetivo de distribuir la energía a diferentes profundidades y abordar distintos planos tisulares.

Esta posibilidad permite adaptar la aplicación a diferentes zonas y objetivos clínicos, desde estructuras dérmicas hasta planos más profundos relacionados con el sistema fibroseptal y las estructuras de soporte facial.

La radiofrecuencia genera un calentamiento controlado del tejido. El objetivo terapéutico es producir un estímulo térmico capaz de favorecer procesos de remodelación tisular y cambios en las propiedades del colágeno, dentro de unos parámetros de aplicación determinados.

A diferencia de un enfoque basado exclusivamente en un efecto tensor inmediato, XERF busca una evolución progresiva de los resultados, manteniendo la anatomía y la expresividad propias de cada paciente.

«Su incorporación amplía nuestras posibilidades para abordar la pérdida de firmeza, la laxitud y determinados aspectos relacionados con la calidad de la piel mediante un procedimiento cómodo y progresivo. No hablamos de detener el envejecimiento, sino de disponer de una herramienta que nos permite intervenir sobre los tejidos respetando su anatomía y sus tiempos biológicos», destaca el Dr. Tufet.

Según Francisco Nieto, una de las características diferenciales de XERF es la combinación de las dos frecuencias y su sistema de aplicación y enfriamiento:

«XERF combina dos frecuencias de radiofrecuencia monopolar para poder trabajar a diferentes profundidades. La forma de entregar la energía, combinada con el sistema de enfriamiento mediante criógeno, está diseñada para favorecer una aplicación cómoda y controlada. El objetivo no es generar un exceso de calor, sino aplicar la energía necesaria para producir el efecto buscado sobre el tejido y adaptar los parámetros a las características de cada zona y paciente».

Un procedimiento rápido y sin tiempo de recuperación

La experiencia del paciente se ha convertido en otro de los factores relevantes en la evolución de los tratamientos basados en energía. La demanda se orienta hacia procedimientos que combinen eficacia, seguridad y comodidad, y que permitan mantener las actividades habituales.

XERF incorpora sistemas destinados a controlar la distribución de la energía, monitorizar la temperatura y refrigerar la superficie cutánea. El procedimiento está diseñado para ser bien tolerado y realizarse sin necesidad de anestesia, permitiendo al paciente retomar su actividad cotidiana inmediatamente después.

«Los pacientes no solo valoran el resultado, sino también cómo es el proceso para conseguirlo. Poder trabajar a diferentes profundidades mediante un procedimiento cómodo, sin anestesia y sin tiempo de recuperación amplía nuestras opciones para diseñar tratamientos adaptados a las necesidades actuales», apunta la Dra. Alba Sánchez.

Francisco Nieto añade:

«Además, XERF puede integrarse con otros tratamientos cuando el diagnóstico y la planificación médica así lo indican. No requiere cuidados específicos complejos antes o después del procedimiento. La clave está en realizar una correcta valoración del paciente y ajustar la entrega de energía a sus características, ya que los parámetros pueden adaptarse durante el tratamiento en función de la zona y del objetivo».

En definitiva, la incorporación de XERF amplía el arsenal tecnológico de Grupo Pedro Jaén para el abordaje del envejecimiento facial y refuerza una filosofía basada en la selección individualizada de la tecnología, la precisión en la aplicación y la búsqueda de resultados progresivos y naturales.

 

Oscar Martínez

Oscar Martínez

Publicado 22º sep. 2026

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