The Lab Beauty Studio reabre como un espacio renovado que transmite esa visión de lujo consciente, personalizado y humano de sus fundadores: el estilista Javier Mateo y el maquillador Jordi Justribó.
Algunos lugares evolucionan y se transforman sin perder su esencia. Lugares que vuelven a abrir sus puertas con más alma que nunca. Así es la reapertura del primer salón que The Lab Beauty Studio abrió en Barcelona, situado en la calle Córcega. El salón se transforma en un espacio completamente renovado que marca el pulso de la belleza barcelonesa más exigente desde hace casi una década.
Toda una declaración de intenciones
Esta reforma integral va más allá de un cambio estético: es una declaración de intenciones. Un reflejo del camino recorrido y de la visión de lujo consciente, personalizado y profundamente humano de sus fundadores Javier Mateo y Jordi Justribó. Un camino que ambos han construido con pasión, talento y sensibilidad.

El nuevo interiorismo, firmado por el reconocido Vicente Nevot (autor también del segundo salón de The Lab en la calle Calvet), mantiene intactos los valores que siempre han definido a la marca: excelencia, estética cuidada y máxima calidad. Además, el espacio se ha transformado en un auténtico salón boutique, donde cada cliente vive una experiencia de bienestar elevada, íntima y absolutamente personalizada.
En cuanto a servicios, The Lab continúa destacando por sus cortes y recogidos, aunque el color sigue siendo su seña de identidad, sobre todo en técnicas como balayage y mechas babylights. A ello se suman tratamientos capilares de alto nivel, diseñados para el cuidado integral del cabello, de la mano de marcas prémium y sostenibles como Goa, Kevin Murphy y Olaplex.

Dos estilistas con alma de moda
Al frente de los salones The Lab se halla uno de los dúos creativos más conocidos del sector. Con más de 15 años de trayectoria, Javier Mateo y Jordi Justribó decidieron emprender para acercar aquello que les inspira -pasarelas, moda y creatividad contemporánea- al cliente final. Así nació su concepto de salón de autor, con un enfoque vanguardista y una identidad muy definida.
Javier Mateo participa habitualmente en proyectos y eventos clave (Barcelona Bridal Fashion Week y 080 Barcelona) de dentro y fuera del país a editoriales de prestigio y citas icónicas del cine y la moda. Por su parte, Jordi Justribó inició su carrera como formador de maquillaje a nivel internacional para dar el salto después al mundo de la moda (campañas, desfiles, etcétera) como freelance.

La reapertura del salón de Córcega es, ante todo, un nuevo comienzo. Un espacio donde la belleza se vive con calma, emoción y con la certeza de estar en manos de auténticos autores.