El centro Esthepil Hi-Tech Beauty, en Lavapiés, acogió el pasado 4 de junio la presentación del Protocolo Transgénica, el primer protocolo de depilación láser para pacientes transféminas, una iniciativa pionera que nace con el objetivo de ofrecer una atención verdaderamente especializada, respetuosa y adaptada a la realidad de las mujeres trans.

El acto estuvo impulsado por Marta Grazia, bailarina, fundadora de Esthepil y experta en el sector, y contó con la intervención del investigador y especialista en cirugía plástica, reconstructiva y estética doctor MD PhD Paolo Mezzana, quien presentó y validó el documento base del proyecto. Asimismo, asistió Cristina Jiménez Molina, presidenta de la Asociación AET Transexualia, subrayando la importancia de generar espacios de acompañamiento y escucha para el colectivo.
Durante la presentación se puso de relieve que la depilación láser, en el caso de las mujeres trans, no debe entenderse como un tratamiento meramente estético, sino como una parte relevante del bienestar, la percepción corporal y, en muchos casos, del proceso de afirmación personal. El protocolo parte de la necesidad de adaptar la atención a factores biológicos, endocrinos, psicológicos y relacionales que requieren un enfoque específico y profesionalizado.
Tras la presentación del protocolo, se celebró una mesa redonda en la que las invitadas compartieron sus experiencias personales sobre la depilación láser y su importancia a la hora de afrontar su transición. Sus testimonios pusieron el foco en el impacto emocional y práctico del tratamiento, así como en la relevancia de contar con centros preparados para ofrecer una atención libre de prejuicios, con lenguaje respetuoso, sensibilidad y capacidad de escucha.
El Protocolo Transgénica se articula sobre dos pilares complementarios: un protocolo médico y técnico, orientado a optimizar los tratamientos de depilación láser en mujeres trans, y un protocolo humano, destinado a visibilizar sus historias, necesidades y realidades. Entre sus objetivos figuran estandarizar la atención, ofrecer criterios claros de actuación, evitar errores derivados de clasificaciones simplistas y mejorar la seguridad, la eficacia y la satisfacción del tratamiento.
La jornada concluyó en un ambiente de diálogo y celebración, con actuación en directo y degustación final, reforzando la voluntad del proyecto de abrir una conversación necesaria sobre el papel del sector de la estética como espacio más consciente, inclusivo y humano para acompañar a la mujer trans.