Otoño-Invierno 2026/2027: Las 14 tendencias de pelo que marcan la temporada, por Juandiegoteo

Otoño-Invierno 2026/2027: Las 14 tendencias de pelo que marcan la temporada, por Juandiegoteo

Publicado 05 nov. 2026 por Oscar Martínez

Del chocolate más profundo a los rubios beige, del nuevo bob a las melenas con capas y del volumen setentero a las ondas deshechas: Juandiegoteo analiza los colores, cortes y peinados que definirán el cabello esta temporada.

El otoño cambia también nuestra relación con el cabello. Después de una temporada marcada por colores luminosos y acabados muy naturales, los meses fríos recuperan la profundidad, el brillo y cierta sofisticación, pero sin volver a los looks excesivamente construidos. El cabello de otoño-invierno 2026/2027 es un cabello sano, rico y cuidado, pero también desea movimiento y adaptarse a quien lo lleva.

«Creo que estamos entrando en una etapa en la que la tendencia tiene cada vez menos que ver con llevar exactamente un determinado corte o color y mucho más con encontrar la versión que mejor funciona para cada persona. El cabello tiene que tener movimiento, dimensión y personalidad. Incluso cuando hablamos de una tendencia muy concreta, mi trabajo consiste en adaptarla al rostro, a la textura, a la calidad del cabello y al estilo de vida de cada clienta», explica Juandiegoteo.

«Si tuviera que resumir el otoño-invierno 2026/2027 en una palabra sería dimensión. La encontramos en el color, en los cortes y también en los peinados. Hay colores más profundos, pero no planos; cortes estructurados, pero con movimiento; y peinados pulidos que conviven con otros mucho más naturales. Creo que la gran evolución está en que ya no buscamos que todo el mundo lleve lo mismo. La tendencia nos inspira, pero el verdadero lujo está en saber adaptarla a cada cabello y a cada persona», señala el experto.

COLORES

Dark Chocolate

El otoño recupera los castaños profundos, pero no hablamos de un marrón oscuro y plano. El nuevo chocolate se construye sobre una base rica que puede incorporar matices de nuez, cacao o incluso pequeños reflejos cálidos para conseguir profundidad y, sobre todo, brillo.

«La clave está en que la luz se refleje sobre el color y evitemos que el cabello parezca excesivamente oscuro o compacto. Se consigue trabajando una base brunette rica y multidimensional y puede favorecer especialmente a pieles medias, oliva y cálidas, aunque puede adaptarse a pieles más claras introduciendo algo más de luminosidad alrededor del rostro», apunta Juandiegoteo.

«Un brunette oscuro no tiene por qué endurecer. Cuando está bien construido, con brillo y diferentes temperaturas de color, puede resultar muchísimo más sofisticado que un castaño completamente uniforme», añade.

Maple Cinnamon

Entre el cobre, el rojo y el castaño aparece uno de los colores más apetecibles de la temporada: un rojizo cálido inspirado en el arce y la canela. Es un color profundo, pero no excesivamente naranja ni rojo intenso, que aporta mucha luminosidad al rostro y dimensión a la melena.

«Se consigue mezclando diferentes pigmentos cálidos sobre una base castaña o cobriza y trabajando el resultado para que el color tenga profundidad. Es especialmente favorecedor en pieles cálidas, doradas y oliva, aunque puede adaptarse a pieles claras reduciendo la intensidad del pigmento rojizo», comenta Juandiegoteo.

«Me gusta porque tiene ese punto de color que transforma una melena sin convertirla necesariamente en un cabello rojo. Es una manera muy sofisticada de entrar en los tonos cobrizos», explica.

Mushroom Blonde

El rubio también se oscurece este otoño y encuentra su versión más sofisticada en el mushroom blonde: un rubio beige y ligeramente ahumado, con matices neutros y taupe que aportan profundidad sin perder luminosidad. Es especialmente interesante para quienes quieren seguir siendo rubias, pero buscan un resultado menos evidente y más fácil de mantener.

«Se consigue trabajando una base rubia con raíces difuminadas y diferentes cintas de beige y taupe, terminando con un gloss cremoso que elimine contrastes demasiado marcados. Favorece especialmente a pieles neutras y frías, aunque puede personalizarse para conseguir una temperatura algo más cálida», señala Juandiegoteo.

«Es un rubio muy bonito porque no necesita ser extremadamente claro para resultar luminoso. La profundidad también puede hacer que el color parezca más sofisticado», recomienda el hair-designer.

Amber Highlights

La luz del verano se transforma en otoño en reflejos ámbar, dorados y caramelo.

«Son mechas más gruesas y estratégicamente colocadas que aportan calidez y dimensión sobre bases castañas o brunette, especialmente alrededor del rostro y en las zonas donde queremos potenciar el movimiento», comenta Juandiegoteo.

«Se pueden realizar mediante balayage o técnicas de mechas tradicionales, pero siempre buscando una transición muy integrada con la base. Son especialmente favorecedoras en pieles cálidas y neutras y funcionan muy bien cuando queremos iluminar una melena castaña sin convertirla en rubia», añade.

«Los reflejos ámbar tienen algo muy bonito: cuando la luz incide sobre ellos, crean ese efecto de cabello brillante y lleno de vida sin que parezca que hemos cambiado radicalmente de color», asegura el experto.

Auburn

El auburn continúa consolidándose: un castaño rojizo sofisticado que se encuentra entre el brunette y el cobre.

«Es más profundo que un cobrizo tradicional y permite jugar con diferentes proporciones de rojo, marrón y dorado», señala Juandiegoteo. «Para conseguirlo, no hay que aplicar un rojo uniforme. Se estudia la base natural para poder construir el tono», añade.

«Puede favorecer especialmente a pieles cálidas, pero también adaptarse a pieles claras con versiones más suaves y ligeramente doradas», comenta el experto. «El auburn es uno de esos colores que puede parecer completamente diferente según la luz. Esa capacidad de cambiar y tener matices es precisamente lo que hace que una coloración resulte más natural», asegura Juandiegoteo.

CORTES

Boyfriend Bob

El bob continúa siendo protagonista y este otoño pierde rigidez.

«El boyfriend bob se sitúa entre la mandíbula y la clavícula y combina una estructura bastante limpia con puntas suaves, pequeñas capas interiores y un acabado ligeramente deshecho», señala Juandiegoteo.

«Su gran ventaja es que está pensado para funcionar con el movimiento natural del cabello: puede secarse al aire, colocarse detrás de las orejas o llevarse con una ligera onda», añade.

«Se consigue trabajando una línea exterior limpia y suavizando el interior para que el cabello tenga movimiento. Es especialmente interesante para cabellos lisos o ligeramente ondulados y puede adaptarse a diferentes rostros modificando suavemente el largo», explica el experto. «Me gusta porque no parece un corte que necesite estar perfectamente peinado para funcionar. Tiene esa sensación de cabello bonito incluso cuando no has hecho demasiado», puntualiza Juandiegoteo.

Face-Framing Layers

Las capas que enmarcan el rostro son una de las formas más sencillas de actualizar una melena larga este otoño.

«La idea es comenzar las capas alrededor de los pómulos y hacer que se integren progresivamente hacia los hombros, creando movimiento sin perder longitud», explica el hair-designer.

«Se pueden trabajar con tijera, point cutting o navaja, dependiendo de la textura y densidad del cabello. Es una técnica especialmente favorecedora porque permite personalizar completamente dónde empieza la primera capa: podemos aportar amplitud, estilizar visualmente o suavizar determinadas facciones», asegura.

«Es uno de mis recursos favoritos cuando una mujer no quiere cortar su melena pero sí necesita verla diferente. Un buen contorno puede cambiar muchísimo un cabello largo», recomienda el experto.

Soft Shag

El shag continúa evolucionando hacia una versión mucho más suave y sofisticada.

«El soft shag mantiene las capas y el movimiento característicos del corte, pero elimina el acabado excesivamente rockero y las capas demasiado cortas. Incorpora capas difuminadas, un flequillo cortina ligero y textura en diferentes zonas de la melena», explica Juandiegoteo.

«Es especialmente bonito en cabellos con onda natural porque permite que la textura haga parte del trabajo, aunque también puede crearse sobre cabellos lisos mediante un styling muy ligero», señala el experto.

«La diferencia está en que ya no buscamos que el corte parezca rebelde; buscamos que parezca vivo. El movimiento tiene que sentirse, no imponerse», argumenta.

Pixie Shag

A medio camino entre un pixie y un bixie aparece el pixie shag: un corte corto, texturizado y deliberadamente imperfecto.

«Mantiene más movimiento y longitud que un pixie tradicional, especialmente en la parte superior, y juega con capas irregulares que permiten diferentes acabados», explica el hair designer.

«Se consigue trabajando la textura de manera muy estratégica para que el cabello pueda cambiar de dirección y adaptarse al styling. Es especialmente interesante para quien quiere llevar el pelo corto, pero no busca un corte excesivamente pulido o femenino en el sentido más clásico», asegura Juandiegoteo.

«Es un corte que tiene mucha personalidad porque no pretende que cada cabello esté en su sitio. Precisamente ahí está su encanto», añade el experto.

Scandi Bob

El Scandi bob continúa evolucionando como una de las versiones más limpias y sofisticadas del bob.

«Su característica principal es una línea compacta y precisa, generalmente a la altura de la mandíbula o ligeramente por debajo, con pocas capas y el peso concentrado en las puntas. Esto genera una sensación inmediata de mayor densidad, especialmente en cabellos finos», explica Juandiegoteo.

«Se consigue manteniendo una base muy limpia y trabajando el interior lo mínimo necesario para no perder cuerpo. Puede adaptarse a diferentes rostros modificando el largo y la posición de la raya, aunque hay que estudiar especialmente los rostros muy redondos y los cabellos extremadamente densos», recomienda.

«No se trata de copiar el bob escandinavo literalmente, sino de entender qué funciona de él: la limpieza de la línea, la densidad y esa sensación de cabello sano y cuidado», argumenta el experto.

PEINADOS

Bubble Blowout

El blowout vuelve este otoño con más volumen y movimiento.

«El llamado bubble blowout recupera el gesto de los años setenta: una melena con cuerpo, raíces elevadas y puntas ligeramente hacia fuera que crean una silueta redondeada y muy femenina», comenta Juandiegoteo.

«Este peinado se consigue trabajando el cabello con cepillo y secador, levantando especialmente la raíz y marcando las puntas hacia el exterior; también puede utilizarse una herramienta de calor para reforzar la forma», explica.

«Favorece a melenas medias y largas y en cabellos que necesitan sensación de mayor volumen. Es un peinado que transforma muchísimo la imagen sin necesidad de cambiar el corte», argumenta el hair designer.

Volumen setentero

El volumen vuelve con fuerza este otoño y lo hace recuperando referencias de los años setenta: raíces elevadas, melenas con cuerpo, coronas trabajadas y acabados que amplifican la textura natural del cabello.

«En las pasarelas de otoño-invierno se ha visto desde grandes volúmenes hasta recogidos con inspiración Bardot. Para conseguirlo hay que trabajar primero la raíz, con secador o cepillo, y después construir el volumen sin perder movimiento», explica Juandiegoteo.

«Es especialmente favorecedor en cabellos de densidad media o alta y en rostros que admiten volumen en la parte superior. El volumen no tiene por qué significar un cabello excesivamente cardado. Podemos conseguir una melena muy grande y, al mismo tiempo, ligera», comenta el experto.

Trenzas y recogidos trenzados

Las trenzas adquieren una dimensión más sofisticada esta temporada y pasan de ser un recurso meramente práctico a convertirse en protagonistas del peinado.

«Las veremos en forma de trenzas holandesas, moños trenzados y recogidos que rodean la cabeza, incluso incorporando pequeños accesorios», señala.

«La clave está en construir primero una base con textura para que la trenza no quede excesivamente pulida y después trabajar el volumen y algunos mechones sueltos», explica Juandiegoteo.

«Es una opción especialmente interesante para cabellos medios y largos y permite adaptar el resultado desde un acabado romántico hasta uno mucho más estructurado», comenta el hair designer.

Bed Head Hair

Frente al cabello perfectamente terminado aparece una tendencia que celebra precisamente lo contrario: el bed head hair, las ondas deshechas y las coletas bajas que parecen construidas sin demasiado esfuerzo.

«No significa llevar el cabello descuidado, sino conseguir un acabado deliberadamente imperfecto, con textura, movimiento y algunos mechones fuera de lugar», asegura Juandiegoteo.

«Se consigue trabajando previamente la textura, con ondas muy suaves, producto texturizante o incluso dejando secar parcialmente el cabello al aire, y deshaciendo después el acabado con los dedos. Favorece muchísimo porque respeta la personalidad del cabello y funciona con prácticamente cualquier textura», comenta el experto.

«Esta es una de las tendencias más interesantes porque nos recuerda que el cabello no tiene que estar perfecto para estar bonito. El objetivo es que parezca natural, pero detrás siempre tiene que haber una técnica», puntualiza Juandiegoteo.

Juandiegoteo

Oscar Martínez

Oscar Martínez

Publicado 05º nov. 2026

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