La salud capilar será clave para casi 9 de cada 10 salones de peluquería

La salud capilar será clave para casi 9 de cada 10 salones de peluquería

Publicado 10 oct. 2026 por Pilar Ramos Ortiz

El cuidado del cabello y del cuero cabelludo está adquiriendo un papel cada vez más importante en la peluquería profesional española. Según un estudio de Stanpa y Key-Stone Research Consulting, casi nueve de cada diez salones consideran que los servicios relacionados con la salud capilar serán fundamentales para diferenciarse y fidelizar clientes. Una evolución que abre nuevas oportunidades de especialización, formación y desarrollo de servicios profesionales.

La peluquería está viviendo una transformación que va mucho más allá de las tendencias de corte y color. Los clientes buscan resultados estéticos, pero también muestran un interés creciente por comprender las necesidades de su cabello, recibir recomendaciones personalizadas y mantenerlo en buenas condiciones.

Esta evolución queda reflejada en el estudio Peluquería: una nueva etapa, elaborado por la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa) y Key-Stone Research Consulting, a partir de una muestra de 825 salones de peluquería en España.

Entre sus principales conclusiones destaca que casi el 90% de los salones considera que los servicios relacionados con la salud capilar serán cada vez más importantes para diferenciarse de la competencia y fortalecer la relación con sus clientes.

El dato refleja un cambio en la manera de entender el servicio profesional: el peluquero no solo transforma la imagen, sino que también asesora sobre el cuidado y mantenimiento del cabello.

El diagnóstico capilar gana protagonismo

Uno de los aspectos más interesantes del estudio es la importancia que empieza a adquirir el diagnóstico capilar dentro de los protocolos de atención.

Los resultados muestran que:

  • El 23% de los salones realiza siempre un diagnóstico capilar a todos sus clientes.

  • El 14% lo realiza sistemáticamente, principalmente con los nuevos clientes.

  • El 29% lo incorpora cuando considera que es necesario.

  • El 28% todavía no realiza diagnósticos capilares.

  • El 5% los realiza únicamente de forma muy ocasional.

Estas cifras revelan que el diagnóstico ya está presente, con distinta frecuencia, en una parte importante de los salones españoles. Sin embargo, también ponen de manifiesto que todavía existe margen para desarrollar protocolos más estructurados.

Analizar las características del cabello, observar el estado del cuero cabelludo, conocer los hábitos de cuidado y revisar los antecedentes de tratamientos químicos permite al profesional realizar recomendaciones más personalizadas.

No se trata únicamente de incorporar herramientas tecnológicas, sino de dedicar tiempo a escuchar, observar y comprender las necesidades del cliente.

Del tratamiento ocasional al cuidado continuado

Tradicionalmente, muchos tratamientos capilares se han ofrecido como complemento de otros servicios, especialmente después de procesos de coloración, decoloración o cambios de imagen.

Sin embargo, el interés creciente por el cuidado del cabello permite plantear un modelo diferente, basado en el seguimiento y mantenimiento.

Un cabello sometido habitualmente a herramientas térmicas, coloraciones o procesos químicos puede necesitar protocolos cosméticos específicos. Lo mismo sucede con los cabellos que presentan sequedad, fragilidad, encrespamiento o alteraciones visibles de su aspecto.

En estos casos, el salón puede desarrollar propuestas que combinen evaluación inicial, tratamientos adaptados y recomendaciones de mantenimiento domiciliario.

La clave está en evitar las soluciones universales y ofrecer servicios adecuados a las características de cada cabello.

El cuero cabelludo, una nueva oportunidad de especialización

El cuidado del cuero cabelludo está adquiriendo una mayor presencia dentro de las propuestas profesionales.

Exfoliaciones cosméticas, rituales de limpieza, masajes capilares y tratamientos específicos forman parte de una oferta que puede complementar los servicios tradicionales del salón.

Esta evolución también exige una mayor preparación técnica.

Los profesionales necesitan conocer las características de los productos que utilizan, sus indicaciones, sus limitaciones y las precauciones necesarias durante la aplicación.

Es importante recordar que el diagnóstico cosmético realizado en peluquería no sustituye al diagnóstico médico. Ante síntomas como inflamación persistente, lesiones, caída anormal del cabello o alteraciones que puedan indicar una enfermedad, lo adecuado es recomendar una valoración dermatológica.

La especialización profesional también consiste en reconocer hasta dónde llegan las competencias del peluquero.

Más personalización, más valor para el cliente

El estudio de Stanpa y Key-Stone también refleja un cambio en las expectativas del consumidor.

Los clientes están cada vez más informados, comparan servicios y buscan una atención adaptada a sus necesidades.

En este contexto, la personalización puede convertirse en una herramienta importante para diferenciar el salón.

Un diagnóstico bien realizado permite explicar por qué se recomienda un determinado tratamiento, qué resultados pueden esperarse y qué cuidados son necesarios para mantenerlos.

Además, facilita que el cliente comprenda el valor del conocimiento profesional y no perciba el servicio únicamente como la aplicación de un producto.

La confianza se construye cuando las recomendaciones responden a necesidades reales y los resultados se comunican de manera transparente.

¿Cómo puede incorporar un salón los servicios de salud capilar?

No todos los establecimientos necesitan realizar grandes inversiones para empezar a desarrollar esta área.

Una primera estrategia puede consistir en revisar los protocolos actuales y detectar oportunidades de mejora.

Por ejemplo, incorporar una consulta inicial más completa, establecer fichas de seguimiento, formar al equipo en el conocimiento del cabello y del cuero cabelludo o diseñar tratamientos cosméticos adaptados a diferentes necesidades.

También resulta conveniente analizar la rentabilidad de cada servicio: tiempo necesario, coste de los productos, formación requerida y precio final.

La especialización debe aportar valor tanto al cliente como al negocio.

Otro aspecto fundamental es la comunicación. Explicar claramente qué incluye cada tratamiento, cuáles son sus objetivos cosméticos y qué resultados son razonables ayuda a generar expectativas adecuadas.

La formación será determinante

La evolución hacia servicios más especializados plantea un nuevo reto para los profesionales: actualizar continuamente sus conocimientos.

Comprender la estructura de la fibra capilar, los efectos de los procesos químicos, las características del cuero cabelludo y el funcionamiento de los ingredientes cosméticos permite ofrecer un asesoramiento más riguroso.

La formación también ayuda a evitar afirmaciones exageradas sobre los resultados de determinados productos o tratamientos.

En un entorno donde los consumidores reciben constantemente recomendaciones a través de redes sociales, el conocimiento técnico y la capacidad de explicar las decisiones profesionales pueden convertirse en grandes elementos de diferenciación.

Una oportunidad para fidelizar y mejorar la rentabilidad

El interés por la salud capilar también puede influir en el modelo de negocio de las peluquerías.

Frente a los servicios puntuales, los programas de cuidado y mantenimiento permiten establecer una relación más continuada con el cliente.

Una propuesta bien estructurada puede incluir una valoración inicial, sesiones de tratamiento cuando estén indicadas y recomendaciones de productos adecuados para el cuidado en casa.

Sin embargo, incorporar nuevos servicios no garantiza automáticamente una mayor rentabilidad. Es necesario valorar su demanda real, los costes y la capacidad del equipo para ofrecerlos correctamente.

La oportunidad no está simplemente en vender más tratamientos, sino en desarrollar servicios profesionales que respondan a necesidades concretas.

El futuro de la peluquería pasa por el conocimiento

Que casi nueve de cada diez salones españoles consideren la salud capilar un elemento fundamental para su futuro demuestra la importancia que los propios profesionales conceden a esta especialización.

El sector avanza hacia un modelo donde la técnica, el asesoramiento, la personalización y el cuidado cosmético adquieren un protagonismo creciente.

Para los salones, el reto será transformar esa percepción en propuestas de servicio bien definidas, respaldadas por formación y adaptadas a sus clientes.

Porque el futuro de la peluquería no dependerá únicamente de conseguir un buen resultado estético, sino también de saber explicar, cuidar y mantener ese resultado a lo largo del tiempo.


 

Pilar Ramos Ortiz

Pilar Ramos Ortiz

Publicado 10º oct. 2026

Comunicación & Social Media Manager en Professional Beauty España

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