En Vida Estética & Spa hemos profundizado en la cosmética coreana y japonesa, de la mano de expertas como Lucrecia Zubiaurre y Estela de Abajo. Ahora os hablamos de las espículas, uno de los tratamientos más demandados en Corea, de la mano de Silvia Giralt, fundadora del Centro de Estética Avanzada Silvia Giralt.
La búsqueda de tratamientos capaces de transformar la piel sin recurrir a procedimientos invasivos ha marcado un antes y un después en el mundo de la cosmética moderna. Cada vez más, se piden soluciones que activen la piel desde el interior, en vez de limitarse a cubrir imperfecciones de manera superficial. El uso de espículas en diferentes tratamientos de la piel, muy consolidado en Corea, empieza a enganchar en nuestro país.
¿Qué son las espículas?
Las espículas son unas sustancias que se extraen a partir de esponjas marinas. Giralt, esteticista con más de 30 años de trayectoria y fundadora del centro del mismo nombre, asegura que actúan como unas pequeñas agujas que despiertan la piel desde dentro, creando micro canales que activan la renovación celular de una forma muy eficaz. “Pese a que su función es la de una micro aguja, este tratamiento no es para nada invasivo y podemos aplicarlo desde nuestro hogar. Eso sí, cuando no estamos acostumbrados puede ser un poco molesto, pero para nada doloroso”.
Al activar la renovación celular, las espículas estimulan la producción de colágeno y mejoran la circulación. “Ello ayuda a reducir las líneas finas y las arrugas, además de mejorar la firmeza y la elasticidad cutáneas. Además, potencian la luminosidad y uniformidad del tono, favoreciendo la absorción de otros activos cosméticos”.

Así las incluye Silvia Giralt
En el centro de Giralt, han incluido unas espículas de una de las marcas coreanas más conocidas. La diferencia de estas espículas con otras es su menor tamaño, siendo uno de los motivos de su buena acogida en la clínica de Giralt. Al ser más pequeñas, la piel recibe mejor estas espículas. Asimismo, el tratamiento es menos molesto para quien no está acostumbrado.
“Otra de las razones de su buena acogida es que liberan diferentes principios activos que mejoran la eficacia del tratamiento, al entrar en contacto con la piel. En concreto, incluyen polinucleótidos, activadores del rejuvenecimiento celular y centella asiática que calma, repara y estimula la producción de colágeno desde las capas más profundas de la piel”, resalta Giralt.
En su centro, las prescriben como complemento a tratamientos como la radiofrecuencia o el láser atérmico fraccionado porque se aprovecha la ventana de activación celular y se acelera la recuperación, ayudando a calmar, reparar y estimular la piel sin irritarla. Se obtiene una piel más firme y luminosa, potenciando el efecto rejuvenecedor global. “Tras estos tratamientos, se aplicaría dos veces por semana como una crema. Es un producto muy contundente, por lo que sería suficiente con un poco de producto para hacer efecto”, recalca la fundadora del centro Silvia Giralt.