Las altas temperaturas, el sudor y la humedad ponen a prueba cualquier melena. Durante el verano, muchos clientes llegan al salón con las mismas preocupaciones: cabello apelmazado, encrespado, pérdida de volumen o dificultad para mantener el peinado. Para el profesional, esta es una excelente oportunidad para reforzar su papel como asesor de confianza y recomendar rutinas adaptadas a cada tipo de cabello.
Daniele Sigigliano, director creativo de Blow Dry Bar, el concepto neoyorquino de salón de belleza vanguardista, orgánico y ecofriendly, comparte las claves que todo peluquero puede trasladar a sus clientes para que su cabello luzca bonito, cómodo y saludable incluso en los días de más calor.
Cinco recomendaciones que todo profesional debería compartir
- Adaptar la frecuencia de lavado al tipo de cabello
El sudor no afecta igual a todas las melenas. Recomienda aumentar la frecuencia de lavado únicamente cuando sea necesario y utilizar champús suaves que respeten el cuero cabelludo. En los días de calor extremo, el champú en seco puede convertirse en un gran aliado para espaciar lavados y mantener una sensación de frescor.
- Priorizar la hidratación
El calor deshidrata tanto el cabello como el cuero cabelludo. Aconseja incorporar mascarillas nutritivas y tratamientos sin aclarado, especialmente en cabellos rizados, gruesos o con tendencia al encrespamiento. Un cabello hidratado resiste mejor la humedad ambiental.
- Reducir el uso de herramientas térmicas
Secadores y planchas elevan aún más la temperatura del cabello. Siempre que sea posible, recomienda potenciar la textura natural y utilizar productos de acabado que ayuden a controlar el peinado sin necesidad de aplicar calor adicional.
- Apostar por recogidos funcionales
Coletas, moños, trenzas o semirrecogidos no solo son tendencia; también ayudan a mantener el cabello alejado del cuello y del rostro, reduciendo la sensación de calor y evitando que el sudor estropee el peinado con rapidez.
- Personalizar la rutina según el tipo de cabello
No existe una única solución. Cada cliente necesita recomendaciones específicas según la textura y las necesidades de su melena.
Qué recomendar según el tipo de cabello
Cabello liso
Consejo para el cliente: si el cabello se engrasa con facilidad, alternar los lavados con un champú en seco ayudará a mantener volumen y frescura. Los recogidos bajos son una opción cómoda para los días más calurosos.
Cabello rizado
Consejo para el cliente: reforzar la hidratación con cremas de peinado o acondicionadores sin aclarado y utilizar productos antifrizz ligeros que definan el rizo sin aportar peso. Trenzas o twists permiten conservar la forma del rizo durante más tiempo.
Cabello ondulado
Consejo para el cliente: alternar el lavado con un co-wash y utilizar sprays texturizantes para mantener las ondas definidas. Los semirrecogidos ayudan a controlar el cabello sin perder movimiento.
Cabello fino
Consejo para el cliente: menos producto es más. Recomienda fórmulas ligeras y sprays voluminizadores en raíces para evitar el efecto apelmazado que provoca el sudor.
Cabello grueso
Consejo para el cliente: espaciar los lavados siempre que el cuero cabelludo lo permita y potenciar la hidratación con mascarillas y sérums antifrizz. Los moños altos y las trenzas ayudan a controlar el volumen y aportan mayor comodidad.
El valor añadido del salón
El verano es el momento perfecto para recordar a los clientes que pequeños cambios en su rutina marcan una gran diferencia. Un diagnóstico personalizado, la recomendación de los productos adecuados y pautas sencillas para el día a día no solo mejoran el aspecto del cabello durante una ola de calor, sino que refuerzan la confianza en el profesional y convierten cada visita al salón en una experiencia de asesoramiento experto.