La marca española, con presencia en más de 60 países, conmemora seis décadas impulsando la belleza profesional a través de la investigación dermocosmética, la tecnología y la excelencia, con la mirada puesta en el futuro de la longevidad cutánea.
La nueva era de la belleza: ciencia, tecnología y aparatología avanzada
Más allá de la cosmética, Skeyndor ha evolucionado hacia un modelo de belleza profesional altamente tecnológico, integrando innovación estética y aparatología avanzada para potenciar los resultados en cabina.
Entre sus desarrollos más destacados se encuentra Skin Smart Diagnosis, un sistema inteligente de diagnóstico facial profesional capaz de analizar parámetros como hidratación, arrugas, poros, pigmentación o sensibilidad, para diseñar tratamientos totalmente personalizados.
También destaca SKEYNDOR DERMALED XPERT, un tratamiento cosmético con fototerapia LED que emite 7 longitudes de onda diferentes de luz. Esta tecnología estimula la actividad celular, mejora la producción de colágeno y favorece la regeneración cutánea, potenciando además tratamientos como CLEARIST CTX para pieles acneicas.
Una visión de futuro: más ciencia, más tecnología y más humanidad
La compañía convierte su aniversario en una declaración de visión: una estética profesional cada vez más tecnológica, científica y humana.
“Hoy seguimos investigando con la misma inquietud que en 1966: desarrollando una cosmética profesional más eficaz, más tecnológica, más sostenible y cada vez más personalizada. Porque creemos que el futuro de la belleza no está solo en parecer más joven, sino en vivir mejor la piel en cada etapa de la vida”, afirma Jordi Morcillo, CEO de Skeyndor.
Seis décadas de historia y liderazgo internacional
Skeyndor celebra su 60 aniversario reafirmando el propósito que la ha acompañado desde sus inicios: transformar la ciencia en belleza visible en la piel.
Fundada en 1966 en Terrassa por Juan Morcillo, Doctor Ingeniero Industrial, y Publio Puente, Doctor en Ciencias Químicas, la compañía nació con la vocación de poner el conocimiento científico y técnico al servicio de la belleza profesional.
Seis décadas después, Skeyndor se ha consolidado como una de las marcas líderes de cosmética profesional a nivel internacional, con presencia en más de 60 países y en más de 25.000 centros de estética en todo el mundo, manteniendo intacto su ADN científico y su compromiso con la innovación.
Science Creates Beauty: la ciencia como motor de la marca
La filosofía de Skeyndor se resume en su lema “Science Creates Beauty”, una declaración de principios que refleja el papel central de la investigación y la innovación en el desarrollo de sus productos y tratamientos.
A lo largo de su trayectoria, la marca ha desarrollado más de 2.000 fórmulas y cuenta con más de 4.500 registros internacionales, apostando siempre por soluciones dermocosméticas avanzadas capaces de ofrecer resultados visibles y científicamente avalados.
Entre sus hitos destacan el lanzamiento de Eternal, una de las primeras líneas en incorporar células madre vegetales, el desarrollo de tecnologías propias vinculadas a la protección frente a la luz azul, y la creación de sistemas innovadores de aparatología estética avanzada.
Además, Skeyndor ha participado en tres proyectos CDTI impulsados por el Ministerio de Ciencia e Innovación, siendo la única empresa del sector de la estética profesional en conseguir tres proyectos de este tipo en solo cinco años.
En la actualidad, el futuro de la marca se articula en torno a tres grandes ejes: la longevidad celular, el fotoenvejecimiento y el impacto del exposoma, junto con la estética avanzada integrativa.
Una marca con propósito
Skeyndor mantiene un fuerte compromiso social y medioambiental, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. La compañía colabora activamente con entidades como la Fundación CRIS contra el cáncer.
En materia de sostenibilidad, avanza hacia modelos de producción y packaging más responsables, incorporando materiales reciclables y reciclados en sus principales líneas de producto.
Tras 60 años de historia, Skeyndor continúa mirando al futuro con la misma vocación innovadora: desarrollar una belleza profesional más científica, consciente y conectada con las necesidades reales de las personas.

La profesional de la estética, pieza clave del modelo Skeyndor
Desde sus orígenes, Skeyndor ha situado a la profesional de la estética en el centro de su estrategia. La marca defiende el papel insustituible de la esteticista como experta en el cuidado de la piel y como figura clave para garantizar resultados visibles y científicamente avalados.
Por ello, impulsa programas de acompañamiento y formación continua como Skeyndor Experience, una plataforma de desarrollo profesional orientada a potenciar el crecimiento de los centros de estética a través de herramientas de marketing, digitalización, formación y seguimiento de negocio.
Este compromiso se refleja también en el desarrollo de tratamientos y protocolos avanzados que combinan cosmética de alta eficacia con aparatología de última generación.