Mientras muchos clientes disfrutan de sus vacaciones, los salones más competitivos ya trabajan en la estrategia que marcará el último cuatrimestre. Organización, agenda y planificación serán las claves de la rentabilidad.
Para muchos negocios, agosto es sinónimo de menor actividad. Sin embargo, para los salones de peluquería más estratégicos representa uno de los meses más importantes del calendario.
La razón es sencilla: septiembre marca el inicio de una de las etapas de mayor movimiento del año, con la vuelta a la rutina, los tratamientos reparadores tras el verano y el comienzo de la temporada de eventos.
Según Christian Ríos, al frente del Salón Christian Ríos Hair Couture (Vilanova i la Geltrú), esperar a septiembre para organizar la campaña supone llegar tarde.
"Los salones que mejor funcionan no preparan septiembre cuando termina agosto. Lo hacen mientras sus clientes todavía están de vacaciones."
Mucho más que tratamientos postverano
Aunque la reparación capilar sigue siendo uno de los servicios estrella, la planificación va mucho más allá.
La revisión de agendas, la organización del equipo, la planificación de campañas, el lanzamiento de nuevos servicios o la comunicación con la clientela forman parte del trabajo que muchos salones realizan antes de la vuelta.
"Septiembre ya no consiste únicamente en recuperar el cabello después del verano. Es el momento de volver a conectar con el cliente y plantear una planificación para los próximos meses."
La agenda empieza antes
Otro de los cambios que observa Christian Ríos es que las clientas reservan cada vez con más antelación.
La vuelta al trabajo, las bodas de otoño o los primeros eventos hacen que muchas agendas comiencen a llenarse incluso antes de finalizar agosto.
"Quien espera a abrir la agenda en septiembre probablemente ya ha perdido parte de esas reservas. La anticipación es una de las mejores herramientas de fidelización."
Pensar en otoño antes de que termine el verano
Más allá del día a día del salón, agosto también se ha convertido en un mes para observar hacia dónde evolucionan las tendencias.
Los cambios de color, las nuevas necesidades de las clientas y la planificación de los servicios de otoño empiezan mucho antes de que termine el verano.
Para Christian Ríos, esta capacidad de anticiparse será uno de los factores que marcarán la diferencia entre los salones en los próximos años.
"Hoy el éxito no depende solo de hacer un buen trabajo técnico. También depende de saber leer el momento del mercado y adelantarse a lo que el cliente va a necesitar."

Christian Ríos