Con la llegada del verano, el aumento de las horas de sol y las vacaciones, una pregunta vuelve a repetirse entre quienes cuidan su piel: ¿es necesario dejar de utilizar retinol durante los meses estivales? A pesar de que sigue siendo una de las creencias más extendidas, la respuesta no es tan sencilla. Según explica Jenifer Alonso, experta facialista, en la mayoría de los casos no existe ninguna razón para abandonar este activo si la piel ya está adaptada a él.
"Cada verano recibo la misma consulta en cabina y a través de las redes sociales. Muchas personas creen que el retinol debe retirarse automáticamente por el hecho de que aumenta la exposición solar, pero esa recomendación generalizada no siempre está justificada", afirma Alonso.
El retinol continúa siendo uno de los activos cosméticos con mayor respaldo científico por su capacidad para mejorar la renovación celular, favorecer la síntesis de colágeno, suavizar arrugas, mejorar la textura cutánea y tratar alteraciones como las manchas o determinadas imperfecciones. Sin embargo, su uso sigue generando dudas, especialmente cuando llega el verano.
La importancia de la retinización
Jenifer Alonso explica que uno de los conceptos que con mayor frecuencia se pasa por alto es el proceso de retinización, es decir, la adaptación progresiva de la piel al retinol.
"Durante las primeras semanas es normal que aparezcan signos como sequedad, descamación o una ligera sensibilidad. La piel necesita tiempo para acostumbrarse al activo y, cuando ese proceso se realiza correctamente, la tolerancia mejora de forma significativa."
Precisamente por ello, la facialista considera que suspender el tratamiento durante tres o cuatro meses puede no ser la mejor estrategia.
"Cuando una piel ya está retinizada, interrumpir completamente el tratamiento durante todo el verano puede hacer que parte de esa adaptación se pierda. Después, en otoño, muchas personas tienen que volver a introducir el retinol poco a poco, como si empezaran desde cero."
Adaptar el tratamiento, no eliminarlo
Eso no significa que la rutina deba mantenerse exactamente igual durante los meses de calor. Las condiciones ambientales cambian y también lo hace el comportamiento de la piel.
La radiación ultravioleta, las altas temperaturas, el aumento de la sudoración, el contacto frecuente con agua salada o piscinas cloradas y una mayor exposición a agentes externos pueden alterar la función barrera y hacer que algunas pieles se muestren más sensibles.
Para Alonso, la clave está en personalizar el protocolo.
"No debemos pensar en términos de todo o nada. La piel cambia durante el verano y el tratamiento también puede cambiar. En muchos casos basta con reducir la concentración, espaciar las aplicaciones semanales y reforzar la hidratación para mantener los beneficios del retinol sin comprometer el confort de la piel."
La experta insiste en que mantener una barrera cutánea saludable resulta esencial para que cualquier tratamiento cosmético sea eficaz.
"Cuando la barrera está equilibrada, la piel tolera mucho mejor los activos. Por eso durante el verano doy mucha importancia a incorporar ingredientes reparadores y fórmulas hidratantes que compensen la mayor agresión ambiental."
Un error frecuente: pensar que el retinol está prohibido en verano
Jenifer Alonso también quiere desmontar uno de los mitos más repetidos alrededor de este ingrediente.
"Existe la idea de que el retinol está prohibido en verano porque provoca fotosensibilidad. En realidad, no actúa como un activo fotosensibilizante. Lo que ocurre es que una piel irritada o con la barrera alterada es más vulnerable frente a la radiación solar. Por eso la fotoprotección no es opcional, sino una parte inseparable del tratamiento."
La especialista recuerda que el uso diario de un fotoprotector de amplio espectro, junto con medidas físicas como sombreros, gafas de sol o evitar la exposición en las horas centrales del día, resulta imprescindible tanto para proteger la salud cutánea como para preservar los resultados obtenidos con el tratamiento.

¿Cuándo sí conviene esperar?
Aunque no recomienda retirar el retinol en pacientes adaptados, Alonso sí considera que el verano no suele ser el momento más adecuado para iniciarlo por primera vez.
"Si una persona nunca ha utilizado retinol, normalmente prefiero esperar al otoño. Es una época en la que la piel está sometida a menos estrés ambiental y podemos realizar una introducción mucho más progresiva y cómoda."
La adaptación inicial requiere observación, ajustes y paciencia, algo que durante el verano puede verse condicionado por las vacaciones, la mayor exposición al sol o los cambios en las rutinas de cuidado.
Un tratamiento que debe individualizarse
Para la experta facialista, uno de los mayores avances en el cuidado de la piel durante los últimos años ha sido abandonar los protocolos estandarizados para apostar por tratamientos completamente personalizados.
"No todas las pieles necesitan la misma concentración de retinol ni la misma frecuencia de aplicación. La edad, el estado de la barrera cutánea, el estilo de vida, la exposición solar o incluso el historial cosmético del paciente condicionan las decisiones que tomamos en cabina."
En este sentido, insiste en que la educación del paciente sigue siendo una herramienta fundamental para mejorar la adherencia a los tratamientos y evitar abandonos innecesarios.
"Cuando la persona entiende por qué utiliza un activo, cómo debe aplicarlo y qué cambios puede experimentar su piel, los resultados suelen ser mucho mejores."
Un mensaje de tranquilidad
Como conclusión, Jenifer Alonso lanza un mensaje claro tanto a profesionales como a consumidores: el verano no debe convertirse en sinónimo de suspender todos los tratamientos cosméticos eficaces.
"Más que retirar el retinol cuando llega el verano, deberíamos aprender a adaptar su uso. La cosmética no funciona con normas universales, sino con protocolos personalizados. Si la piel está bien preparada, la barrera cutánea se mantiene equilibrada y la fotoprotección es rigurosa, el retinol puede seguir formando parte de la rutina durante todo el año."

Jenifer Alonso