Publicado
05 nov. 2020
por cosmobelleza
Después del verano, en pleno cambio de estación y de clima, el cabello se fragiliza, pierde su vitalidad y cae. Son ciclos naturales, pero si añadimos la ansiedad, el estrés causado y acumulado por los meses de confinamiento, la incertidumbre, el trabajo y las rutinas diarias, tenemos un cóctel nefasto que lo acusa también el cabello. ¿Cómo?. Con un aumento en la pérdida de masa capilar, que puede llegar a visualizarse en zonas más clareadas como las sienes y coronilla en donde la caída se hace más evidente, tanto en hombres como en mujeres. Los Tricólogos, dermatólogos especialistas en el cuero cabelludo, aseguran que estas fases son naturales y que la pérdida diaria normal suele estar alrededor de los 60-70 cabellos. Es una fase que conviene frenar para evitar que la fragilidad se normalice, recuperar la vitalidad, regenerar el crecimiento del cabello y prevenir su caída.ONIX combina 3 tipos de Radiofrecuencia, la RF Capacitiva que vasculariza los tejidos más superficiales del cuero cabelludo, la RF Monopolar que actúa en los tejidos más profundos y la RF Bipolar que actúa en superficie incrementando el aporte de sangre y oxígeno al folículo piloso, que el bulbo en donde nace y crece la raíz capilar, así como por donde se alimenta de todos los nutrientes y vitaminas. La tecnología Onix trabaja en sinergia con la Radiofrecuencia combinada con la Fotoestimulación LED o Luz Roja, potenciando la activación de los fibroblastos, responsables de la formación de colágeno y elastina, procurando así un equilibrio en el metabolismo celular que nutre la raíz del cabello para un crecimiento sin carencias.
El tratamiento en 30 minutos de sesión es muy relajante, ya que el manípulo del equipo ONIX Capilar produce un calor muy confortable, deslizándolo sobre el cuero cabelludo sin presionar y siguiendo las diferentes líneas de separación del cabello. El tratamiento se realiza tumbado en camilla para una mayor comodidad tanto del cliente-paciente como del profesional. Se inicia realizando con el manípulo unas maniobras circulares y ascendentes a partir de la nuca hacia la coronilla. Luego se sigue separando el cabello en rayas y se va deslizando el cabezal sobre la piel del cuero cabelludo, insistiendo por las zonas más vulnerables, como coronilla y sienes.