Un mercado masculino que ya no es “nicho”
El grooming masculino ha dejado de ser un segmento residual para convertirse en uno de los motores de crecimiento de la belleza en Europa. El hombre ya no se limita al afeitado básico: invierte en cuidado de piel, barba, cabello, fragancias e incluso uñas y maquillaje discreto. Y lo hace tanto en casa como en barberías, centros de estética y salones especializados.
Para los profesionales, esto significa algo claro: el cliente masculino ya no es una excepción, es una oportunidad estratégica.
Cifras clave en Europa
El mercado europeo de productos de grooming masculino alcanzó en 2024 un valor de alrededor de 30.491 millones de dólares (unos 28.000 millones de euros), y se espera que llegue a casi 45.000 millones de dólares en 2033, con un crecimiento anual cercano al 4,2 %.
Europa es, además, la región líder a escala global: concentra más de un tercio del mercado mundial de productos de hombre, con una cuota aproximada del 32-36 % según distintos analistas.
Si miramos el servicio profesional, el mercado europeo de barberías se estima en unos 4.400 millones de dólares en 2025 (aprox. 4.100 millones de euros), con crecimiento sostenido impulsado por la cultura del barbershop, las franquicias y el aumento del gasto en grooming premium.
España: un mercado masculino en consolidación
En España, el mercado de grooming masculino se valoró en torno a 6.500 millones de dólares en 2022 (unos 6.000 millones de euros) y podría alcanzar casi 9.800 millones de dólares en 2030 (cerca de 9.100 millones de euros).
Otro estudio estima que, solo entre 2023 y 2028, el mercado sumará más de 310 millones de dólares adicionales (unos 290 millones de euros) en valor.
Euromonitor prevé que el crecimiento continúe, aunque algo moderado por la situación económica, pero impulsado por cambios en la actitud hacia la masculinidad, mayor conciencia de higiene y una normalización del autocuidado masculino.
Para barberías, centros de estética y perfumerías profesionales, esto se traduce en un cliente con más opciones, más información y más expectativas.
¿Cómo es el nuevo consumidor de grooming masculino?
Los datos y la observación del mercado dibujan varios perfiles que coexisten:
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Hombre clásico: prioriza corte de pelo, afeitado y fragancia, pero es cada vez más receptivo a rituales premium en barbería.
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Hombre “skin first”: se interesa por rutinas faciales sencillas pero efectivas (limpiador, hidratante, contorno, protector solar). Europa ya supone más del 30 % del mercado mundial de skincare masculino, con un valor de unos 4.572 millones de dólares en 2024.
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Hombre “image driven”: muy presente en redes y eventos (bodas, RRPP, moda); normaliza el uso de correctores, productos para cejas, fijadores y manicura. Las búsquedas de “groom makeup” y “men’s nails” han crecido más del 40 % y 100 % respectivamente según datos recientes de plataformas como Pinterest.
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Hombre eco-consciente: busca productos con ingredientes naturales, envases responsables y marcas con discurso sostenible.
Todos ellos tienen algo en común: esperan coherencia, asesoramiento y una experiencia cuidada cuando acuden a un profesional.
Tendencias que marcan el grooming masculino en Europa
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Premiumización del cuidado diario
No se trata solo de vender más productos, sino de elevar la calidad: texturas sensoriales, activos eficaces, fragancias trabajadas y rituales completos en cabina. Las grandes multinacionales están reforzando su presencia en el segmento premium masculino precisamente por su alto potencial de margen. -
Expansión del skincare masculino
Hidratantes específicas, productos anti-edad, tratamientos para piel sensible postafeitado y soluciones para problemas como rosácea o acné adulto masculino están ganando peso en el ticket medio. -
Barba y cabello como identidad
El cuidado de barba y cuero cabelludo deja de ser “extra” para convertirse en línea de negocio: exfoliantes, aceites, tónicos, lociones densificantes y masajes capilares entran en las cartas de servicios de barberías y centros. -
Uñas y detalle estético
La manicura masculina (desde el pulido natural hasta el esmaltado discreto o creativo) crece en visibilidad, sobre todo en perfiles jóvenes y en ocasiones especiales como bodas y eventos. -
Normalización del maquillaje masculino ligero
En ciertos segmentos (moda, audiovisual, eventos), el maquillaje “no makeup” masculino (correcciones suaves, control de brillos, mejillas saludables) se normaliza y abre terreno a servicios específicos en cabinas y backstage.
Oportunidades para barberías, centros de estética y salones
Para el profesional, el boom del grooming masculino en Europa no es solo un dato: es un campo de acción.
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Ampliar carta de servicios
Integrar protocolos masculinos de facial, manos, cuero cabelludo y barba; diseñar “men’s rituals” cerrados con precio y tiempo definidos. -
Crear recorridos específicos para hombre
Desde la comunicación en web y redes hasta la señalética en el centro: que el cliente se sienta “esperado” y no “tolerado”. -
Formación especializada
Anatomía masculina, psicología del cliente hombre, argumentos de venta sin clichés y dominio técnico de rituales, aparatos y productos adaptados. -
Construir marca en torno al hombre
No basta con poner “for men” en un cartel; la foto, el lenguaje, el estilo del espacio y la propuesta de valor deben ser coherentes. -
Colaboraciones con marcas
Trabajar con firmas que tengan línea masculina sólida permite generar packs, promociones y contenidos formativos que atraigan tráfico cualificado.
Un ciclo que solo acaba de empezar
El grooming masculino en Europa vive un momento de expansión sostenida, con cifras en miles de millones de euros y una clara vocación de largo recorrido.
Para España, este crecimiento supone una oportunidad directa para barberías, centros de estética, perfumerías y marcas que sepan entender la nueva masculinidad: más consciente, más estética y más exigente.
El profesional que asuma el reto de diseñar servicios, espacios y discursos pensados para este hombre no solo seguirá la tendencia: la liderará.