Cuando bajan las temperaturas, varias patologías -alopecia, encrespamiento y descamación- afectan al cabello y al cuero cabelludo. Conocerlas y tratarlas puede dar pie a experiencias que ayuden a hacer más rentable el servicio en el salón. De todo ello hablamos con Montse Morella, peluquera, tricóloga y fundadora de Morella Hair Center.
En general, todas las fibras corporales se encogen y pierden volumen en invierno. Eso incluye cabello y cuero cabelludo. “El pelo pierde agua y lípidos y se vuelve más rígido y encrespado. Por lo tanto, es más propenso a la rotura cuticular”, explica Morella. Peluquera y tricóloga, Morella advierte que cuando el cuero cabelludo se reseca puede aparecer descamación cutánea. “Hay muchos tipos de descamación y ello se debe a la bajada de defensas y falta de luz solar”, añade.
Cabello descontrolado
La sequedad que afecta al cabello durante esta estación también favorece la aparición de electricidad estática. El pelo se descontrola y aparece el “efecto volador”, en opinión de Morella. Como hemos comentado en otras ocasiones, el estrés también es el responsable de muchos problemas capilares. En invierno aumentamos el ritmo de nuestras rutinas y responsabilidades diarias.

Tratamientos recomendados en el salón
Los cambios de temperatura que experimentamos en invierno -frío en el exterior y calefacción en el interior- influyen en que nuestro cabello “cambie de estructura”, en opinión de la fundadora de Morella Hair Center. Asimismo, el frío de la calle da pie a un cabello deshidratado y desnutrido que se pueden subsanar en el salón.
“El invierno es el momento idóneo para aplicar tratamientos que garanticen un buen estado del cabello. Estos tratamientos van a favorecer la buena acogida de los servicios químicos (coloración, mechas, moldeados y alisados) sobre nuestro pelo y cuero cabelludo. “De esta manera, logramos que la estructura del cabello salga bien cerrada y sana de la peluquería, a punto para seguir los cuidados recomendados en casa”.
Consejos para subir el ticket medio
- “Cuando un cliente entra en el salón, nuestra obligación es hacer una pequeña check list del estado de su cabello y cuero cabelludo. Yo aconsejo informar al cliente sobre sus necesidades, pero también de las de su cabello. Nuestro propósito es que luzca una imagen impecable”.
- “A continuación, prepararemos un presupuesto adaptado al cliente y a lo que necesite. Le vamos a proponer lo mejor de nosotros, como profesionales de la peluquería, y con las herramientas que dominamos y nos dan buenos resultados”.
- “Le prescribiremos los productos de higiene y cuidado capilar que se adapten a su perfil. Ahora ya podemos empezar a trabajar”.
- “Intenta seguir, a pies juntillas, esta regla: la información y la formación son claves para tener éxito en esta profesión”.
Foto Montse Morella: B2Barber.