“Lo he probado todo y nada funciona”. Esta es una de las afirmaciones más habituales en consulta estética. Sin embargo, como señala la Beatriz Beltrán, el problema rara vez es la falta de opciones terapéuticas, sino un diagnóstico inadecuado.
“Muchas pacientes identifican como celulitis lo que en realidad es grasa localizada o retención de líquidos. Cada una de estas condiciones tiene un origen distinto y, por tanto, requiere un abordaje específico. Si no se define correctamente, el tratamiento difícilmente será eficaz”.
Celulitis: un problema estructural complejo
Entre el 80% y el 95% de las mujeres presentan celulitis, independientemente de su peso. No se trata de una alteración puntual, sino de una condición multifactorial.
Qué es
La celulitis combina distintos factores: acumulación de grasa, retención de líquidos, alteraciones en el colágeno y déficit en la microcirculación. Además, existe una base biológica clara:
“Las fibras de colágeno en la mujer son más finas y menos resistentes, lo que favorece la aparición de irregularidades en la piel”, explica la Dra. Beltrán.
No todas las celulitis son iguales. Pueden ser edematosas, fibrosas o asociadas a flacidez, lo que condiciona el enfoque terapéutico.
Tratamiento
El manejo eficaz requiere un enfoque combinado y personalizado:
- Mesoterapia con activos lipolíticos, drenantes y reafirmantes.
- Aparatología médica para mejorar la circulación y la calidad del tejido.
- Tecnologías reafirmantes en casos con flacidez asociada.
- Estimulación del colágeno, especialmente mediante ácido poliláctico.
“Si no reforzamos la estructura dérmica, el problema persiste”, subraya la especialista. El protocolo habitual incluye varias sesiones espaciadas, buscando una mejora progresiva y sostenida.
Retención de líquidos: un trastorno funcional
La retención se manifiesta con hinchazón, pesadez y variaciones de volumen a lo largo del día.
Qué es
No implica un aumento de grasa, sino una alteración en el sistema venoso o linfático que provoca acumulación de líquidos en los tejidos. Puede afectar piernas, abdomen o brazos y suele estar influida por factores hormonales, sedentarismo y dieta.
“Muchas pacientes creen que han ganado peso, cuando en realidad presentan retención. Esto cambia completamente la estrategia terapéutica”, indica la Dra. Beltrán.
Tratamiento
El objetivo es favorecer el drenaje y restablecer el equilibrio:
- Técnicas de estimulación linfática y mejora circulatoria.
- Infiltraciones con efecto drenante.
- Ajustes en el estilo de vida:
- Reducción de sal y ultraprocesados
- Hidratación adecuada
- Mayor consumo de potasio
- Actividad física regular
“La clave está fuera de la consulta. Sin cambios en los hábitos, la retención reaparece”, advierte.
Grasa localizada: acumulación resistente
Se trata de depósitos grasos que no responden ni a dieta ni a ejercicio, localizados en zonas concretas.
Qué es
Existe un aumento real de adipocitos condicionado por factores genéticos, hormonales y metabólicos. A diferencia de la celulitis, no implica necesariamente alteraciones en la piel.
“No podemos elegir de dónde perder grasa. Podemos adelgazar y mantener volumen en áreas específicas”, explica la especialista.
Tratamiento
El enfoque se dirige directamente a la célula grasa:
- Criolipólisis médica, que destruye adipocitos mediante frío controlado.
- Eliminación progresiva por el organismo.
- Tratamientos complementarios, como tecnologías de estimulación muscular (ej. EMSculpt), para mejorar el tono y la definición.
“El objetivo no es solo reducir volumen, sino lograr una silueta armónica y una piel de mayor calidad”, concluye.
Celulitis, retención de líquidos y grasa localizada son entidades distintas, con causas y tratamientos específicos. La eficacia terapéutica depende, en gran medida, de un diagnóstico preciso y de un enfoque integral.
Como resume la Dra. Beltrán:
“No se trata de hacer más tratamientos, sino de hacer el tratamiento adecuado para cada caso”.