Brigitte Bardot, conocida también como B.B., nos ha dejado este domingo 28 de diciembre. Se ha ido un icono del cine y la canción, pero también de la cultura, la moda y la imagen. Analizamos su legado en la peluquería, donde también ha inspirado a numerosas generaciones.
“Amamos a Brigitte Bardot por su belleza, su voz, su naturalidad, su carácter alegre y la felicidad que irradia. Y también por su forma de decir lo que piensa, cueste lo que cueste. Tiene valentía y por eso la amamos”. Los artistas y fotógrafos Pierre Commoy y Gilles Blanchard, conocidos como Pierre et Gilles, definen así a Brigitte Bardot, quien nos acaba de dejar a los 91 años. Sin duda, es una de las mejores citas dedicadas a la carismática artista, cuyo principal mérito fue ser fiel a sí misma.
B.B. supo encarnar como nadie una belleza felina, despreocupada, auténtica y audaz acompañada de un exquisito charme francés. Nada estaba preparado: su forma de ser traspasaba el celuloide, la pasarela o cualquier escenario que llegaba a pisar. Ello la convirtió, también, en abanderada de los principales cambios sociales que emergieron durante el periodo 1950-1970: la búsqueda de la autenticidad, la emancipación femenina y el respeto por la naturaleza y los animales.

Foto: Facebook Brigitte Bardot Collections.
Del flequillo cortina, al recogido cardado y la melena hippie
El legado de B.B. en la peluquería es amplio y atemporal. Buena parte de sus peinados más famosos han sido versionados y adaptados a nuestros días. Sus primeros pasos en el cine (principios de los años 50) mostraban a una jovencísima Brigitte Bardot con melena castaña y ondulada. Entonces, ya llevaba flequillo aunque más corto, rizado y abierto que en años posteriores.
“Brigitte Bardot rompió con la rigidez de los peinados franceses de los años 40 y 50. Su estilo era más libre, relajado, con una sensualidad casual que se volvió deseable e imitada por mujeres de todo el mundo”, opina David Lesur, director de formación de los salones David Künzle y también de origen francés. El primer cambio que marcaría su imagen fue el color, al dejar su castaño original por el rubio platino que la acompañó prácticamente a lo largo de su carrera.
Lesur aprovecha para repasar algunos de los estilos más icónicos de B.B., destacando su chignon choucroute (recogido alto, deshecho, tipo bun):
- Su icónica melena rubia: “Bueno, es quizás su imagen más reconocible. Melena larga, despeinada y con mucho volumen. Ella misma se cardaba el pelo porque le gustaba ese look salvaje y rebelde que explotó en las películas de Vadim, Gordard y Louis Malle. Siempre llevaba la parte superior abultada con ondas suaves, un look asociado con la feminidad y la sensualidad. Por supuesto, luego le añadía los pañuelos, cintas, diademas y sombreros que ayudaron a forjar su imagen de icono de la moda. De hecho, ella creó el look Riviera (marinero) en Saint Tropez”, comenta Lesur.
- Flequillo Bardot o Cortina: “Otro de sus emblemas, un flequillo largo con los laterales desfilados y abierto por la mitad en forma de V invertida. Suele caer a la altura de los ojos y su forma es cóncava. Al no tener unas líneas marcadas, se puede fundir perfectamente con las capas del cabello y darle ese look casual y boho chic que le caracteriza”.

Foto: Facebook Brigitte Bardot Collections.
- Sus semirrecogidos altos y coletas effortless: “Solía llevar semirrecogidos half updo, o sea altos, con la mitad del cabello recogido en lo alto de la cabeza, mientras el resto caía libremente. Un estilo que fue simbolo de glamour natural y de libertad. Las coletas, con mucho volumen, cardadas, despeinadas, se acompañaban de flequillo abierto y messy y mechones delanteros sueltos. Casi siempre optaba por coletas altas. Sin duda, otro de sus looks más populares, revisionado cientos de veces en años posteriores”, especifica.
- Moño bouffant: “Súper cardado y vintage, alto, fijado con laca y horquillas simulando un nido de pájaros. Los mechones siempre despeinados, caen para dar un aire desenfadado e informal”, finaliza Lesur.