El Tuft Bob se consolida como el corte de pelo protagonista de 2026, una evolución sofisticada de la media melena corta que conecta directamente con las nuevas demandas del cliente actual y con la necesidad del profesional de ofrecer estilos versátiles, favorecedores y comercialmente rentables en salón.
A medio camino entre el bob clásico y un mullet suavizado en puntas, el Tuft Bob aporta una lectura contemporánea al corte icónico, incorporando textura, movimiento y una ligereza estratégica que lo convierte en un peinado fácil de llevar y altamente personalizable. Esta reinterpretación responde a una clara tendencia internacional: cortes estructurados, pero con un acabado menos rígido y más orgánico.
Una arquitectura precisa con espíritu relajado
Desde el punto de vista técnico, el Tuft Bob se caracteriza por una base de media melena cortita, generalmente entre la mandíbula y la clavícula, con una construcción limpia y equilibrada. La clave diferencial se encuentra en las puntas desfiladas, trabajadas con suavidad para generar ese “guiño al mullet” que aporta dinamismo sin caer en excesos.
No se trata de un mullet como tal, sino de una desconexión sutil y controlada en los extremos, que aligera el perímetro y aporta un aire moderno y desenfadado. Este detalle técnico es lo que hace que el corte funcione tan bien tanto en cabellos lisos como ligeramente ondulados, e incluso en texturas más gruesas cuando se trabaja correctamente la descarga de peso.

Un corte altamente favorecedor y adaptable
Uno de los grandes valores del Tuft Bob es su capacidad de adaptación a distintos tipos de rostro y estilos de vida. La longitud modulable, junto con la posibilidad de integrar flequillos abiertos, cortina o ligeramente irregulares, permite al profesional ajustar el corte a cada cliente sin perder identidad de tendencia.
Además, su diseño favorece el crecimiento natural del cabello, lo que lo convierte en una opción ideal para clientas que buscan bajo mantenimiento, un argumento clave en la fidelización dentro del salón. El Tuft Bob mantiene su forma incluso semanas después del corte, evolucionando de manera armónica.
El aliado perfecto para el día a día en el salón
Desde una perspectiva comercial, este corte responde a varias necesidades actuales del sector:
- Rapidez de ejecución con alto impacto visual
- Facilidad de styling, tanto con secador como al aire
- Versatilidad para looks pulidos o más casuales
- Potencial de venta de productos de texturización ligera
El acabado ideal se logra con cremas ligeras, sprays texturizantes o mousses de definición flexible, potenciando el movimiento natural sin sobrecargar el cabello. Esto abre la puerta a un discurso profesional coherente en la recomendación de producto y en la educación del cliente.
El nuevo clásico contemporáneo
El Tuft Bob no sustituye al bob tradicional, sino que lo actualiza, alineándolo con una estética más relajada y realista, en sintonía con las tendencias que ya se vislumbran en pasarelas, editoriales y grandes capitales de la moda. Es un corte que equilibra técnica y naturalidad, estructura y fluidez.
Para el profesional de la peluquería, el Tuft Bob representa una oportunidad clara: ofrecer un corte de tendencia con recorrido, capaz de adaptarse a diferentes perfiles de cliente y de posicionarse como uno de los grandes básicos del año.