¿Menos mantenimiento y más valor? La nueva era del color premium está cambiando el negocio del salón

¿Menos mantenimiento y más valor? La nueva era del color premium está cambiando el negocio del salón

Publicado 04 jun. 2026 por Oscar Martínez

¿Qué buscan hoy realmente las clientas cuando piden color? Más naturalidad, menos mantenimiento y resultados que evolucionen bien con el tiempo. Una transformación silenciosa que está obligando a replantear el valor del servicio técnico en el salón.

Esta ha sido una de las conversaciones sobre las que ha girado la reciente visita a España de Pierrick Beringer, colorista internacional y embajador global de L’Oréal Professionnel, quien ha compartido con profesionales del sector en encuentros celebrados en Barcelona, Madrid y Oviedo su visión sobre el futuro del color premium y los nuevos hábitos de consumo de las clientas.

Durante estas sesiones, el experto puso sobre la mesa una realidad cada vez más evidente: el lujo en coloración ya no se mide por transformaciones extremas, sino por resultados sofisticados, duraderos y compatibles con la salud de la fibra.

El auge del “low maintenance luxury”

Durante años, el valor de un servicio de color se asociaba a transformaciones visibles y a una frecuencia alta de mantenimiento. Hoy, las prioridades han cambiado.

La clienta busca colores que envejezcan bien, acabados más naturales y servicios que respeten tanto su identidad como su tiempo. En otras palabras: resultados premium con menos dependencia del retoque constante.

“La clienta actual busca sofisticación, pero también libertad. El reto está en crear resultados que mantengan su belleza con el tiempo y respeten la identidad del cabello”, explica Pierrick Beringer.

Esta evolución está impulsando técnicas centradas en la integración natural del color y en reducir el mantenimiento sin renunciar al acabado profesional.

Es el caso de French Blending, una técnica pensada para difuminar canas y suavizar el crecimiento mediante efectos multidimensionales, o de servicios como Hyaluronic Glossing, donde el brillo y el cuidado empiezan a ocupar un lugar tan importante como el propio color.

Del color al cuidado: cuando la conversación cambia

Otra tendencia emergente es la fusión entre coloración y cuidado capilar. Conceptos como hidratación, brillo saludable o calidad de la fibra —habituales en skincare— forman ya parte del discurso técnico en el salón.

La pregunta ya no es únicamente qué tono conseguir, sino cómo mantener la belleza del cabello en el tiempo.

El peluquero como consultor, no solo como técnico

Más allá de la técnica, esta transformación redefine también el rol del profesional.

El peluquero ya no es solo quien aplica color; es quien diagnostica, interpreta necesidades y diseña soluciones personalizadas”, señala Beringer.

En un contexto marcado por la coloración doméstica y la hiperexposición a tendencias en redes sociales, la capacidad de aportar criterio y personalización se convierte en una ventaja competitiva para el salón.

Porque quizá el futuro del color profesional no pasa por hacer más servicios, sino por construir servicios con más sentido: más personalizados, más duraderos y más alineados con cómo quieren cuidarse hoy las clientas.

 

 

 

Oscar Martínez

Oscar Martínez

Publicado 04º jun. 2026

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