La colección de invierno L’Italienne de Compagnia della Bellezza no propone una tendencia cerrada, propone una actitud. Una forma de entender el estilo desde la identidad, la técnica y la libertad creativa del profesional.
Bajo el concepto “Yo soy L’Italienne”, la colección abre un nuevo tiempo en la peluquería, uno en el que no se dictan reglas rígidas y donde el estilista acompaña a la clienta a descubrir su propia versión, sin imponer modas, sino interpretando deseos, rasgos y personalidad.
Una gramática del estilo pensada para el salón
L’Italienne construye una nueva gramática estética donde tradición e identidad conviven con naturalidad. La propuesta se aleja de las tendencias efímeras para reforzar una idea clave para el profesional: no seguir las tendencias, sino saber crearlas y adaptarlas.
Los cortes y colores de la colección trabajan desde el equilibrio, combinando referencias clásicas con una lectura contemporánea. Es una peluquería que dialoga entre el vintage atemporal y la audacia actual, entre el legado de las divas de Cinecittà y una mujer moderna que busca autenticidad.
Técnica, elegancia y carácter
En la colección conviven líneas elegantes, volúmenes controlados y colores que aportan profundidad y luminosidad sin perder sofisticación. El espíritu de los años 60 aparece reinterpretado desde una mirada actual, con un aire de libertad que se mueve entre el bon ton y una actitud sutilmente revolucionaria.
Para el profesional, L’Italienne es una invitación a trabajar el detalle, a entender cada servicio como una construcción personalizada, donde la técnica está al servicio del carácter y no al revés.

ARMOLUCE, método y diagnóstico como valor profesional
La colección se apoya además en ARMOLUCE, el método de Compagnia della Bellezza orientado a identificar la “Luz Amiga” de cada clienta. Un enfoque que refuerza el diagnóstico como parte esencial del servicio y posiciona al profesional como asesor experto.
Desde esta mirada, cada corte y cada color se convierten en una herramienta para potenciar la luminosidad, la armonía y la autenticidad, aspectos cada vez más valorados por las clientas y clave para diferenciar el trabajo en el salón.
Una colección para interpretar, no para copiar
L’Italienne no busca ser replicada de forma literal. Está pensada para inspirar al profesional, para ser reinterpretada, adaptada y llevada al terreno real del salón. Cada look es un punto de partida para construir propuestas personalizadas que conecten con la mujer actual.
Una colección que recuerda que la peluquería sigue siendo un oficio creativo, emocional y profundamente humano, donde el verdadero lujo está en saber escuchar, observar y transformar.

Créditos: Compagnia della Bellezza @cdbespana