En un sector en constante evolución, donde la estética dialoga cada vez más con la ciencia, la salud y la identidad personal, se hace imprescindible detenerse a escuchar a quienes aportan una mirada con criterio, experiencia y profundidad. Voces que ayudan a entender que la belleza ya no se concibe únicamente como una cuestión superficial, sino como un lenguaje que habla de bienestar, equilibrio y cuidado.
En esta entrega de En persona, conversamos con Arturo Gil Bordés, periodista por vocación y Press & PR manager especializado en belleza y bienestar. Su trayectoria, estrechamente vinculada al ecosistema de medios, marcas y profesionales del sector, le ha permitido construir una visión sólida, honesta y muy conectada con la realidad de una industria en transformación constante.
Desde esa posición, Arturo se ha convertido en un perfil que conecta información, sensibilidad y rigor, capaz de traducir las tendencias del sector en un discurso coherente y accesible. Pero también en alguien que invita a reflexionar sobre lo que realmente significa hoy la belleza y el papel que juega en nuestra relación con nosotros mismos.
“De pequeño me quedaba hipnotizado frente a las tiendas de perfumes y cosmética; supongo que ahí empezó todo, sin saberlo, mi curiosidad por la belleza. Pero no fue hasta que comencé a escribir en medios y a trabajar en agencia cuando todo encajó y la cabeza me hizo click: esto es lo mío.”
A partir de ahí, su recorrido profesional no solo consolidó una carrera, sino también una forma de entender la estética desde un enfoque más amplio, donde la piel, la salud y la emoción están profundamente conectadas.
Para Arturo, la belleza ha dejado de ser un ideal externo para convertirse en una forma de autocuidado cotidiano.
“Para mí, hoy y siempre, la belleza es salud. Cuando cuidamos la piel, nos estamos cuidando a nosotros mismos, ya sea para mantenerla sana o para tratar patologías que influyen directamente en cómo nos vemos y cómo nos sentimos.”
Una idea que atraviesa toda su visión: la belleza no se limita a lo visible, sino que impacta directamente en cómo nos percibimos, cómo nos relacionamos con nuestro cuerpo y cómo construimos nuestra autoestima. En este sentido, el cuidado de la piel no es un gesto superficial, sino un acto que influye en el bienestar emocional y psicológico.
“La belleza también es psicología, bienestar y equilibrio; es ese gesto diario que nos ayuda a estar en paz con nuestro cuerpo y con nuestra imagen.”
Una conversación que abre la puerta a entender la estética desde un lugar más consciente, donde cuidar no es solo mejorar la apariencia, sino también fortalecer la relación con uno mismo.

Fotografía: Pablo Paniagua @pablopaniaguaphoto