El cabello rubio es el que más sufre por culpa de factores externos durante esta estación. El estilista Alberto Cerdán nos cuenta a qué se debe y comparte sus consejos para lucir un rubio bonito y, sobre todo, sano.
En principio, el verano es una época ideal para lucir el cabello rubio, ya que los rayos del sol pueden aportar reflejos naturales y un brillo especial. Sin embargo, es el que más sufre con el sol, el cloro y la sal marina. Estos factores pueden dañar la cutícula, haciéndolo más propenso a la pérdida de brillo y la aparición de las puntas abiertas.
Tanto si es natural como teñido, este tipo de cabello tiende a resecarse con facilidad. Incluso, en muchas ocasiones, puede llegar a cambiar de tonalidad (puede adoptar tonos verdosos no deseados) ya que es más sensible y permeable a las agresiones externas, comparado con otras tonalidades de pelo.
Alberto Cerdán nos aconseja cómo cuidar los rubios este verano.
El cabello más sensible
Los rubios son cabellos con menos melanina que otras tonalidades, por lo que son más vulnerables a los rayos ultravioleta del sol. Por ello, los rubios tienen una excesiva sensibilidad y permeabilidad a las agresiones externas. Al respecto, Alberto Cerdán, estilista y embajador de Wella Company, aconseja:
- Si el tono es natural, la melena tiende a ser más fina y sensible al sol. En este caso, se necesita reforzar su protección e hidratación.
- Por el contrario, si el rubio es teñido, el objetivo es mantener el color con productos formulados especialmente para ello y reparar la fibra capilar que ha sido tratada químicamente.
Cómo cuidar el rubio durante el verano
Para que este tipo de cabello no pierda ni su belleza ni su fuerza en los meses de más calor, es fundamental seguir una rutina de cuidado específica.
- La hidratación es el primer paso. Cerdán recomienda la aplicación de mascarillas nutritivas, acondicionadores sin aclarado y aceites reparadores. Es importante que estos productos sean formulados para cabellos rubios o decolorados, ya que contienen agentes que aportan brillo y suavidad. “Además, es un must utilizar champús violetas que ayuden a mantener el color y neutralizar los tonos no deseados como el naranja o el verde que pueden ser provocados por el cloro o el salitre”, añade Cerdán.
- Protección solar capilar. Igual que cuidamos la piel, debemos proteger el cabello de los rayos del sol. También es importante enjuagar bien el pelo con agua dulce después de cada baño en el mar o en la piscina para eliminar los restos de sal y cloro, principales responsables del deterioro del color y la textura. Es esencial, evitar lavar el cabello con agua caliente ya que esto puede abrir la cutícula y hacer que el pelo pierda más humedad.
- Limitar el uso de herramientas térmicas como secadores, planchas y rizadores, ya que el calor adicional puede debilitar aún más el cabello rubio. Siempre que sea posible, es mejor dejarlo secar al aire libre y aplicar un protector térmico si se decide utilizar calor.
- Por último, es necesario cepillar el cabello con un peine de dientes anchos. Así, se evitarán roturas y se mantendrá la fibra capilar fuerte y flexible.